05 septiembre 2010

Vivir en el sueño

Algunos días el sol se presenta a mi ventana y me trae las buenas nuevas: que el día ha mejorado, que la lluvia se ha marchado, que los pájaros ya cantan de nuevo y que hasta mi vida ha de ser mejor un poco más este día.

Abro entonces los ojos y miro mi entorno, mi cuarto, mi cama y mis ropas, todas tan llenas de mi y de mis lamentos. Entonces me digo a mi mismo que he de levantarme de nuevo, vestir los mismos trajes de ayer y caminar los caminos de ayer, todo para salir adelante.

Vivo mi día cual si no fuera nuevo. Tomo mis alimentos cual si fueran los cocinados ayer. Transito por este mundo cual alma que se repite en cada esquina y que busca en cada alto, cada tope o semáforo; ese algo que pudiera hacer de mis días algo diferente.

Llega la noche y el sol me abandona, al final siempre todos me avandonan. Llego a casa y preparo una cena que me sabe a la de ayer, incluso hago las mismas cosas que ayer. Cuando la Luna reclama su acostumbrado ritual, entonces me acuesto de nuevo y cierro los ojos pensando en el mañana.

Entonces mi mente se desprende de mi consciente, me hace flotar por los cielos y bajar al infierno, incluso he conocido los jardines de mi paraíso. Sueño tranquilo deseando que el Sol se apiade de mi suerte y no llegue temprano para darme las nuevas.


Eduardo Ferrón. Músico, poeta y loco. Mas información aquí.

21 enero 2010

Desilusion

Que bella está sobre el sofá dormida
con su cabellera sobre el hombro suelta,
dejando ver su pierna medio envuelta
y la falda en torno recogida.

Tiene sobre los senos extendida
su grácil mano cual palmera esbelta
y su ropa así medio revuelta
enseña el surco que al placer convida.

Suspira tiernamente,más tan quedo,
que escuchar el suspiro da trabajo,
cual lejana música el remedo,
estira luego el pié con desparpajo
e indolente se le escapa un pedo
¡y toda mi ilusión se fué al carajo!.

Felipe Salazar Ávila "Pichorra"
(Vivió a finales de los 1800, inicio de los 1900 durante el Porfiriato).
Poeta y humorista Mexicano, nacido en Mérida Yucatán.
Poseía el don de la improvisación —como muchos yucatecos— que empleó triunfalmente
en fiestas y saraos en los que resultaba siempre la figura central.